Un día te despiertas y las cosas no están en su sitio.
"Pero... anoche estaban aquí".
Ya no. Ahora el orden es distinto.
Entonces, caes en la cuenta que todo se ha adaptado al nuevo orden.
Todo, excepto tú.
Y, los demás, te miran extrañados.
¿Acaso es obligatorio?
Tu comportamiento se juzga y empiezas a dudar de tus intenciones.
Que alguien me explique a quién se le ocurrió la idea.